No me acuerdo muy bien cuantos besos dejamos en cada esquina
pero imposible olvidarme de aquel cuarto donde aquella noche subió a adrealina.
Se juntaron dos camas y no alcanzaba para tanto fuego tanta acción, tanto descontrol.
A cada beso caía una estrella, cada arañazo calmaba el dolor
cuando me acuerdo de él levanto mi vaso y brindo
a donde quiera que estés por nuestra canción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario